Tío Carlos y la Makita

En 2010 empezamos con el primer Curso de Verano en Khanimambo gracias al compromiso de una empresa que organiza campamentos -entre muchas otras actividades- en España. Carlos Lázaro, de ahora en adelante Tío Carlos, es el fundador y director de Natuaventura y fue él mismo que se ofreció a financiar las actividades del Verano en Xai-Xai. Después de dos años, en 2012, Carlos vino acompañado de tres amigos para conocer de primera mano todo lo que hacíamos y se llevó una buena impresión de Khanimambo y de Mozambique.

Carlos de Natuaventura, 2012.

Carlos de Natuaventura, 2012.

El pasado mes de noviembre (2015), Tío Carlos volvió a Mozambique en calidad de director de Natuaventura. También vino de voluntario, ya que el Campamento estaba coordinado por un equipo de 7 monitores voluntarios de su empresa y no tardó ni un segundo en arremangarse y participar. Pero, por encima de todo, vino en calidad de amigo.

Tío Carlos se divirtió mucho y entró de lleno en la realidad. Como buen aventurero que es, se empapó de las conversaciones que tanto marcan con el equipo de Khanimambo y exploró a sus anchas toda la zona. Pateó, visitó casas, se subió a los transportes colectivos… Al cabo de una semana, antes de volver a España, tuvimos una conversación en el despacho que nunca olvidaré.

El tiempo que pasó entre nosotros le bastó para pensar y desarrollar ideas para sacar Khanimambo de las grandes dificultades que atravesábamos en aquel momento. Los dos hablamos durante horas, de muchas posibilidades.

Una de ellas era reactivar el transporte escolar sin coste para Khanimambo. Tío Carlos entendió que aquel recorte era demasiado duro para los peques de la guardería. En ese momento teníamos nuestra Makita -así llamamos al minibús escolar- parada, con un problema de motor y sin fondos disponibles para repararla.

Mantener el transporte escolar, nos costaba al mes 300€ y suponía un agujero sin fondo. Gasolina, impuestos, reparaciones, salario del conductor, etc. A finales de 2015 habíamos decidido recortar hasta los mínimos para levantar Khanimambo y sobrevivir sin acumular deuda. Cosa que conseguimos gracias a estas y otras medidas y a la generosidad sin fin de las personas que nos apoyan. Es en ese contexto que Tío Carlos logró dar con la clave para recuperar el transporte sin que este supusiera un coste para Khanimambo.

-¿Cómo? Le pregunté enseguida.

-Pongamos la Makita a funcionar como transporte público. Que genere beneficios. Así cubriremos el transporte de los peques de forma sostenible.

Tío Mondlane, conductor del transporte escolar de la Fundación Khanimambo

Tío Mondlane, el conductor de la Makita.

Tío Carlos, que es de los míos, rápidamente consiguió donaciones entre amigos para pagar la reparación y para poner en marcha el minibús. Así fue como el 4 de marzo de este año la Makita volvió al trabajo para traer y llevar a los más peques de Khanimambo. Con ella también volvió nuestro querido  Tío Mondlane, al que contratamos de nuevo como conductor.

– Tendrás más trabajo que nunca Tío Mondlane. Le dije pensando en todos los viajes que haría a partir de ahora.

– Será un placer Tía Alexia. En Khanimambo me siento como en casa. Me contestó. Y nos dimos un abrazo.

El recibimiento de la noticia en Khanimambo fue todo un acontecimiento. Ahora hemos conseguido acuerdos de organizaciones y escuelas que nos contratan para hacer servicio de transporte privado. Es así, como con el horario muy maximizado, obtenemos ingresos suficientes para cubrir todos los gastos mensuales y como conseguimos mantener el transporte escolar de los niños pequeños.

A Tío Carlos, el artífice del primer proyecto auto sostenible de Khanimambo, le agradecemos muy sinceramente tanto compromiso y solidaridad. Para nosotros es uno más del equipo y su apoyo ha sido siempre muy importante para Khanimambo. Él ha sido inspirador para mí ya que tiene una capacidad asombrosa para integrarse en una realidad como esta, desde Madrid. Y eso no es nada fácil. Así que, ¡gracias por todo lo que aportas a Khanimambo, Tío Carlos! y… ¡no te vayas muy lejos que estamos trabajando alguna más de tus ideas para que salgan adelante!

¡ESTA ES NUESTRA MAKITA!

Sobre el Autor:

Madre de tres niñas, vive en Mozambique desde que fundó la Fundación Khanimambo en 2007. Estudió Periodismo y Relaciones Internacionales e hizo voluntariado con varias ONG, viajando a diferentes países en vías de desarrollo. Hasta que conoció la realidad de Mozambique en 2006 y decidió crear la Fundación Khanimambo, con el objetivo de marcar una diferencia apostando por una cooperación muy diferente a la que había conocido: de tu a tu, con creatividad y constancia, con pasión e ilusión estando en el terreno siempre preparada para empoderar y trabajar juntos.

2 Comentarios

  1. Eric Ferrer 15 junio, 2016 en 7:40 am - Responder

    Gracias Carlos!! Un abrazo desde Xai-Xai :-)

    • Carlos Lázaro González 24 junio, 2016 en 8:54 am - Responder

      No tenéis nada que agradecernos Eric Ferrer Grañén y Alexia Vieira, sois vosotros y vuestro equipo los que realmente estáis dedicando vuestra vida a este proyecto. Aportar ideas, hablar es fácil (yo hablo mucho…!), pero dedicar tu vida a algo más grande que tú, crear las Fundación Khanimambo y vivir en Mozambique con vuestra familia para sacar adelante este proyecto, eso si es algo de agradecer. Mis amigos y yo nos sentimos orgullosos de poder colaborar y estoy seguro de que cada año seremos más. Un abrazo

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