Un regreso esperado al Centro Munti
Tras un periodo de vacaciones de casi dos meses, el pasado 4 de febrero se dio inicio a las actividades lectivas del Ciclo K en el Centro Munti. Un comienzo esperado que marca el reencuentro con los niños y niñas y el inicio de un nuevo año de aprendizaje, convivencia y acompañamiento.
El regreso se realizó de forma progresiva. En el primer día fueron recibidos los grupos de Esquilos e Impalas. Para las Impalas supuso el retorno a un espacio ya conocido; para los Esquilos, en cambio, fue su primer contacto con el Centro Munti. Conscientes de que los cambios de rutina pueden generar inseguridad, el equipo preparó una acogida cálida y participativa, basada en juegos colectivos y actividades de ambientación.
Construir el vínculo: confianza y pertenencia
En los días siguientes se incorporaron los grupos de Cocodrilos e Hipopótamos, y posteriormente Jirafas y Zebras. Con cada grupo, el regreso estuvo marcado por dinámicas de socialización y espacios de conversación en los que el equipo educativo se presentó, favoreciendo la creación de vínculos de cercanía y confianza.
En el caso del grupo de las Zebras, último año dentro del Ciclo K, el inicio estuvo acompañado de una conversación más profunda, orientada a preparar su transición hacia los Klubs, la siguiente etapa del recorrido educativo en Khanimambo.
Un contexto educativo que exige acompañamiento
En Mozambique, la educación primaria es obligatoria y gratuita en teoría, pero los costes indirectos siguen siendo una barrera importante para muchas familias. Aunque la tasa de matrícula primaria ronda el 89 %, solo el 57,6 % de los niños y niñas logra finalizar esta etapa, y las desigualdades se acentúan con el paso de los años.
Los datos muestran que solo el 3 % de las personas del tramo más pobre accede a la educación secundaria o superior, frente al 53 % de los hogares con mayores recursos. En este contexto, la perseverancia escolar y la continuidad educativa siguen siendo grandes retos.
El Centro Munti: un espacio para crecer y aprender
El Centro Munti no es una escuela formal, sino un centro social de acompañamiento educativo, lo que lo diferencia del sistema público. Aquí, el aprendizaje se construye desde la cercanía y la comprensión del contexto de cada niño y niña.
El Ciclo K ofrece un acompañamiento integral que incluye educación y salud, trabajando los contenidos de forma diferenciada a través de juegos, actividades lúdicas y proyectos temáticos. En Munti, se aprende haciendo.
Novedades del Ciclo K 2026
Este año, el Ciclo K incorpora una novedad destacada: las Segundas K, un espacio semanal que dedicará los lunes a la promoción de la cultura general y de la cultura organizacional. Serán aproximadamente dos horas centradas en el diálogo, las tutorías, entender la historia de Khanimambo y en la transmisión de nuestros valores fundacionales.
Además, se refuerzan prácticas clave como el saludo diario al tutor, un gesto sencillo que busca fortalecer el vínculo entre educadores y participantes. El área artística también gana protagonismo con actividades de teatro para los grupos más pequeños y la puesta en marcha de las Noches de Museo, un proyecto que permitirá explorar matemáticas, letras y artes desde una mirada creativa y participativa.
Un equipo preparado para un nuevo curso
En este nuevo Ciclo K participan 280 niños y niñas, acompañados por un equipo de educación formado por 22 profesionales.
Comienza así un nuevo curso en el Centro Munti, con la motivación intacta y el compromiso de seguir acompañando a cada niño y niña en su proceso de aprendizaje y desarrollo personal.


