Programa Masungulo

El cambio que buscamos para los niños y niñas comienza mucho antes de entrar en un aula. Comienza en casa, en la familia y en la comunidad que los ve crecer. Por eso, Masungulo pone el foco en los adultos, entendiendo que madres, padres y tutores también necesitan espacios para aprender, compartir experiencias y desarrollar las herramientas que les permitan acompañar mejor a sus hijos e hijas.

En changana, Masungulo significa principio o fundamento. El programa parte de una idea sencilla: cuando una familia crece, también crecen las oportunidades de quienes forman parte de ella. A través de la formación, el diálogo y la participación comunitaria, fortalecemos competencias personales, familiares y sociales que repercuten directamente en el bienestar de toda la comunidad.

Las familias participan activamente en tres acciones que constituyen la base del programa: Sala K, un espacio de encuentro y reflexión sobre cuestiones que afectan a la comunidad; Educación Financiera, orientada a mejorar la autonomía y la gestión de los recursos familiares; y la Actividad Comunitaria, donde las propias familias colaboran en iniciativas que responden a necesidades reales del entorno y fortalecen el sentimiento de pertenencia.

A partir de esta estructura, Masungulo incorpora otras líneas de trabajo como la alfabetización de adultos, la formación en informática e inglés, la gestión parental y emocional, la educación en igualdad de género y derechos humanos, así como proyectos de microfinanzas dirigidos a familias en situación de mayor vulnerabilidad. Todo ello responde a una misma convicción: construir una comunidad más fuerte empieza por ofrecer a las personas oportunidades para desarrollar todo su potencial.

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Adultos en Masungulo

Sala K

La Sala Khanimambo es un espacio de debate sobre valores, sobre hábitos saludables, sobre derechos humanos, sobre igualdad y también es una rueda de conversación en la que cabe todo lo que la comunidad desee tratar en su relación con la Fundación Khanimambo.

Todos los adultos con hijos matriculados en el Centro Munti pasan una vez al mes, en grupos reducidos, por la Sala K. Eso nos permite que el trabajo que realizamos con niñas, niños y jóvenes tenga una continuidad en casa. Algo que hemos aprendido en todos estos años es que para que los pequeños cambios que proponemos, surtan efecto, necesitamos la complicidad de padres, madres y tutores en cada hogar.

Los resultados obtenidos gracias a la Sala K, combinados con el resto de actividad del programa Masungulo, suponen una diferencia exponencial y un salto cualitativo extraordinario para el modelo de cooperación al desarrollo que promovemos. La Sala K, además, nos permite tomar el pulso a la comunidad de una forma muy directa, al mismo tiempo que podemos informar sobre la actividad, los objetivos y los valores de la organización de primera mano, sin intermediarios.

Y sobre todo, nos permite encontrar respuestas y proponer soluciones a los problemas domésticos cotidianos.

Masungulo es el inicio, el fundamento, el lugar donde todo empieza… la Familia.

Alfabetización para adultos

Mozambique tiene una tasa de alfabetización de adultos bastante baja, que empeora a medida que subimos de ciclo educativo. Y eso es algo que se constata entre los padres y madres de los niños y niñas de Khanimambo.

Una vez identificada la carencia, decidimos colaborar con el Programa AEJA (Alfabetización y Educación para Jóvenes y Adultos) que promueve el Ministerio de Educación de Mozambique. Al finalizar la jornada con los niños, el Centro Munti se convierte en una escuela de adultos por la que han pasado y siguen pasando muchas madres y padres de Khanimambo, así como familiares y otros miembros de la comunidad.

Los contenidos del programa los elabora el gobierno y nosotros facilitamos la logística poniendo una profesora, materiales educativos y el espacio del Centro Munti al servicio de la comunidad adulta de Xai-Xai. Asistir a este programa es un requisito indispensable para poder acceder a los microcréditos de la Fundación, siempre y que no se tenga una educación escolar previa finalizada y demostrable.

Masungulo es el inicio, el fundamento, el lugar donde todo empieza… la Familia.

Trabajo Comunitario

Toda la formación que reciben las familias en el Centro Munti es gratuita. La actividad se financia principalmente gracias a las aportaciones mensuales de madrinas, padrinos y soci@s. Una de las maneras que hemos encontrado para poner en valor toda esta ayuda y para que los participantes hagan aún más suyo el proyecto, es el Trabajo Comunitario.

Dependiendo del número de hijos que se inscriben en el Centro Munti, cada familia tiene que retribuir con ciertas horas de trabajo comunitario. Este tiempo se emplea en mejorar los barrios. Limpieza de calles, acondicionar casas de personas mayores sin recursos, arreglar caminos, plantar árboles…

Además, hemos puesto en marcha una iniciativa de Fondo Comunitario. Los participantes de Khanimambo y sus vecinos tienen la oportunidad de crear un fondo con sus aportaciones que Khanimambo dobla. Este fondo está diseñado para invertir en mejoras para la comunidad. Manutención de la red eléctrica, habilitar zonas de juego para los niños y mucho más. La propia comunidad, por zonas, se organiza y decide a qué quiere destinar el Fondo Comunitario.

Con todo esto, conseguimos que los pequeños cambios que se producen desde el Centro Munti, se expandan más allá de sus muros y que finalmente consigamos un desarrollo tangible a nivel local que complementa nuestra actividad educativa.