Carmen y Xènia, dos voluntarias que han fortalecido el trabajo diario con los niños y jóvenes del Centro Munti.

Durante el mes de julio, el Centro Munti ha contado con la colaboración de Carmen, bióloga especializada en medio ambiente, y Xenia, educadora infantil especializada en necesidades educativas especiales. Ambas han vivido el voluntariado como una experiencia de intercambio, integrándose en el trabajo cotidiano del equipo y participando en prácticamente todas las áreas educativas del centro.

En Khanimambo entendemos el voluntariado como una oportunidad para compartir conocimientos y aprender un@s de otr@s. Por eso, cada persona que se incorpora al proyecto trabaja siempre junto al equipo local, aportando su experiencia allí donde puede generar un impacto duradero.

A lo largo de estas semanas, Carmen y Xenia han impartido diferentes formaciones dirigidas al equipo educativo y han llevado a cabo sesiones sobre el diseño de currículos didácticos y la elaboración de herramientas pedagógicas con objetivos adaptados a cada etapa del desarrollo infantil, facilitando una planificación más estructurada y orientada al progreso de cada niño y niña.

Compartiendo herramientas

Otro de los ámbitos en los que han trabajado ha sido la educación afectivo-sexual. Ambas prepararon una formación específica para los educadores del Centro Munti, proporcionándoles recursos y estrategias para abordar este tipo de conversaciones con adolescentes de una forma natural, segura y adaptada a su realidad.

Su colaboración también se ha reflejado en la creación de nuevas dinámicas para los Lunes K, un espacio semanal del Ciclo K que reúne a niños y niñas de diferentes edades para impregnarse de los valores que promovemos, reflexionar y compartir experiencias con iguales y con sus tutores, a través de actividades participativas. Las propuestas diseñadas por Carmen y Xenia pasarán a formar parte de este programa, enriqueciendo una iniciativa que busca fortalecer la educación del Ciclo K.

De forma especial, Xenia ha compartido su experiencia en el acompañamiento a niños con necesidades educativas especiales. Además de donar diverso material pedagógico, ha dejado orientaciones y recomendaciones prácticas que ayudarán al equipo a seguir desarrollando una atención cada vez más inclusiva y personalizada.

Un legado que permanece

Más allá de las actividades realizadas, su paso por Khanimambo deja algo especialmente valioso: nuevas herramientas, conocimientos compartidos y una mirada diferente que se incorpora al trabajo diario del Centro Munti. Cuando el voluntariado se entiende como un intercambio entre profesionales comprometidos, el aprendizaje permanece mucho después de que termine la experiencia. Y eso es lo que perseguimos con nuestro programa anual de voluntariado.