El caso de Marie Curie

En el marco del Klub de Futuro Tecnológico, los adolescentes del Centro Munti participaron en una sesión que combinó investigación, reflexión y resolución de problemas reales, situando a los jóvenes en el centro del aprendizaje.

La actividad partió de las investigaciones realizadas por los propios jóvenes del Klub, tomando como referencia a Marie Curie. A través de su figura, no solo se abordaron sus contribuciones científicas, sino también el contexto histórico en el que desarrolló su trabajo, marcado por una fuerte limitación del acceso de las mujeres a la ciencia. Este enfoque permitió abrir una mirada crítica sobre cómo se ha construido el conocimiento y quién ha tenido espacio para formar parte de él.

Pensar la tecnología desde la realidad propia

El análisis dio paso a un espacio de diálogo en el que los jóvenes debatieron sobre el impacto de los avances científicos y su relación con la realidad actual. En particular, se reflexionó sobre la persistencia de estereotipos y desigualdades que siguen condicionando la participación de las mujeres en distintos ámbitos de la sociedad.

Lejos de quedarse en lo teórico, la sesión continuó con una dinámica en la que los participantes asumieron el rol de líderes de empresas tecnológicas. Desde ahí, identificaron problemas de sus propias comunidades y propusieron soluciones, conectando el conocimiento con su entorno más cercano.

Del laboratorio a la comunidad

La jornada incluyó también un ejercicio de introspección, en el que cada joven reflexionó sobre sus propias capacidades y el valor que puede aportar al grupo. Este momento reforzó la confianza individual y el sentido de responsabilidad compartida.

En un contexto donde la presencia de las mujeres en la ciencia sigue siendo minoritaria y donde el acceso a experiencias científicas es limitado, el Klube de Futuro Tecnológico se consolida como un espacio clave para acercar la ciencia a la realidad de los jóvenes, cuestionar lo establecido y ampliar las posibilidades de futuro.