¿Por qué Khanimambo?
El pasado 6 de marzo, Alexia se reunió con los equipos del Centro Munti, la Academia Xipfundo y Humbi Farm para un encuentro interno dedicado a reflexionar sobre el sentido del trabajo que desarrollamos y sobre el papel que cada persona ocupa dentro del organigrama de la fundación.
Bajo la pregunta “¿Por qué Khanimambo?”, el encuentro invitó a trabajadores y trabajadoras a revisar las motivaciones personales que les vinculan al proyecto y a cuestionar hasta qué punto los valores que promovemos se reflejan también sus propias vidas. Para iniciar la reflexión, Alexia compartió la historia que dio origen al Centro Munti y el inconformismo que impulsó la creación de Khanimambo frente a las desigualdades que afectan a muchas familias en Mozambique.
Coherencia entre Proyecto y Comunidad
A través de una dinámica de participación anónima, los colaboradores compartieron desafíos personales relacionados con la dificultad de vivir esos valores en el día a día. Entre los temas que surgieron estuvieron la presión familiar, el desgaste emocional, los conflictos entre expectativas sociales y valores personales o los desafíos vinculados a los roles de género. De forma especialmente significativa, el tema de la violencia doméstica apareció en varias intervenciones, generando un momento de escucha profunda y una reflexión colectiva que concluyó con un posicionamiento claro del grupo: decir NO a la violencia y reafirmar la importancia de construir relaciones basadas en el respeto y la igualdad.
El encuentro también incluyó momentos de música, danza y convivencia que recordaron que la transformación social no se construye únicamente a través del trabajo, sino también fortaleciendo la identidad colectiva y el sentido de comunidad entre quienes forman parte de la organización.
En un contexto social complejo, marcado por desigualdades y desafíos estructurales en Mozambique, este tipo de espacios refuerzan una idea central en Khanimambo: la transformación de las comunidades comienza también por la reflexión y el compromiso de quienes trabajan para acompañarlas.

