El mundo debería ser otro
El pasado domingo de madrugada llegaba a Xai-Xai un contenedor cargadísimo de donaciones que nos hacéis llegar con vuestra confianza y compromiso. Y no puedo dejar de sorprenderme por la cantidad de gente que nos quiere ayudar. Cuando me vine a vivir a Xai-Xai, hace más de nueve años, mi hermana Carla se quedó totalmente