Ya no es un sueño.

Ahora es una meta. Empezamos el año con un post que decía que algo estaba cambiando en Khanimambo. Y con esa sensación hemos ido atravesando 2018, mes a mes, el año en que Khanimambo más se ha consolidado.

Hace unas semanas, nos sentábamos alrededor de la mesa todos los estudiantes que ya han terminado sus exámenes finales. Estos, que el año que viene podrían estar empezando la facultad, son quienes mejor me han explicado lo que significa Khanimambo.

“Ya no es un sueño, ahora es una meta” me dicen. “Si mano Ernesto ha llegado, si mana Destina ha terminado con mano Ananias este año, si mano Helton y mana Atalia están en la facultad ahora, nosotros seremos los siguientes.”

Es vibrante sentir esta actitud en los jóvenes, que decidieron hace tiempo aprovechar su oportunidad, que es sin duda, una meta para ellos y para nosotros.

La misma semana que me senté con los futuros universitarios, fuimos a la boda de Gil, el primer licenciado de Khanimambo, hoy médico y profesor en la universidad. Se casó con una farmacéutica y estaban radiantes los dos, por haber conquistado una posición de respeto muy anhelada por todos.

Ernesto en Toledo, dando lo mejor de sí mismo, igual que Odírcia, Atalia y Aquino en Maputo. Helton, Blauntina, Rildo, Lina y Silva en Xai-Xai. Es una realidad que Khanimambo te lleva de la mano hasta el final de tu formación, y el cambio de vida que se alcanza está totalmente ligado a tu actitud. De todo lo demás, nos encargamos nosotros que con toda nuestra fuerza puesta en defender esta necesidad, encontramos a colaboradores comprometidos como vosotros!