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María Dolores Algora representa el verdadero principio de todo lo que hoy es Khanimambo aunque casi nadie lo sabe y por eso esta entrevista.

Ella es Doctora en Historia Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid y profesora de Relaciones Internacionales y de Historia Contemporánea en la Universidad CEU-San Pablo (Madrid).  Ha participado en misiones internacionales en los Territorios Palestinos y en la República de Bosnia-Herzegovina, ha realizado una movilidad académica en la Universidad de Túnez y fue promotora y coordinadora del grupo de cooperación internacional “Universidad y Tercer Mundo” en la Universidad CEU San Pablo.

Además, Maria Dolores es la persona que cambió mi rumbo y me abrió, después de una clase de historia, las puertas a la cooperación internacional. Por tanto, hoy es un verdadero placer charlar con ella sobre cómo nos ha cambiado la vida a algunos alumnos, qué persigue en sus clases y lo más importante de todo, qué es eso que nos quiere enseñar sobre los países del Tercer Mundo.

Conferencia-Ntra-Sra-África-1990Todo empieza con un viaje, después le siguen miles… y así sales de un mundo de privilegios para empaparte de un mundo lleno de riquezas.

He tenido la suerte de viajar mucho en mi vida y de aprender de culturas diferentes. El primer sentimiento es querer cambiar el mundo, cambiarlo todo. Pero lo que se aprende con la madurez es que lo único que de verdad podemos cambiar es nuestra vida y que eso impacte en el resto. Con el tiempo adquieres una perspectiva diferente de tus propias capacidades.

Y desde la Universidad, hay tanto por cambiar…

Como profesora tienes la suerte de poder influir en muchos estudiantes. Mi objetivo es lograr que el máximo de alumnos se queden con el mensaje. Que conozcan más allá de las sombras de los países pobres, ya que estos tienen muchísimo que aportar a la sensibilidad humana. Es un proceso muy largo, y mi papel es sólo el de despertar en ellos curiosidad y sentimiento por el tercer mundo.

Pero no es fácil, ¿cómo consigues llegar a los alumnos?

En mis clases, intento que quede reflejado el conocimiento no sólo teórico sino que todo  sucede por las decisiones de las personas. No es incompatible una enseñanza de calidad y alto contenido con el hecho de hacer hincapié en la humanidad. Hay muchos valores y lecciones que transmitir de la gente pobre que aquí hemos perdido, eso también forma parte de algo que quiero transmitir a mis alumnos.

¿Y cómo crees que tus alumnos reciben estos mensajes? ¿Crees que todos los jóvenes que pasan por tus clases acaban sintiendo esa sensibilidad tan importante para valorar el mundo real en el que vivimos?

No todos comparten estos valores y hay un grado de frustración. La experiencia de los años me ha enseñado a ser más comprensiva con la insensibilidad. A veces ocurre que mi sensibilidad va contracorriente de la mayoría, pero lo valoro como un resultado de una experiencia positiva. Estoy satisfecha por la suerte que he tenido, y no me cansaré en intentar contagiar esta riqueza que siento por haber conocido y respetar tanto a otras culturas. Hay que aprender a verlas desde su interior y ello implica un esfuerzo de humildad, de respeto, pues lo que encuentras muchas veces en este ejercicio es diferente de lo que pensabas o de lo que te gustaría haber percibido. Los pobres, los conflictos nos van a sobrevivir… pero por lo menos has tratado de hacer algo y eso es muy coherente con la forma que tengo de ver el mundo.

María Dolores Algora con algunos alumnos de la Universidad La Manouba de Túnez en 2012.

María Dolores Algora con algunos alumnos de la Universidad La Manouba de Túnez en 2012.

Coherencia, ¿cuántas veces se lo repites a tus alumnos?

Tenemos que tener coherencia con el mundo en el que vivimos, ver más allá de lo cotidiano. Aunque no podamos cambiarlo, hay que ser sensible y reconocer algunos problemas que están ahí. Yo no he sido indiferente, y como profesora tengo el compromiso con mis alumnos y el reto de no perder la ilusión para ir pasando el testigo. La enseñanza debe estar acompañada de valores, sino pierde la riqueza de una verdadera formación.

Transmitir este tipo de valores, ¿una gran responsabilidad para un profesor, no?

Cada uno decide, pero el profesor tiene un papel muy importante ante los valores que inculca a los alumnos. Hace años tuve una enorme necesidad de ir y conocer. Ahora tengo el compromiso de hacer abrir los ojos y recordar. Ya no me es imprescindible estar en el terreno porque lo he conocido bien, ¿cómo vas a saber cómo piensa la gente si no sabes cómo siente? Y esto es lo que quiero hacer ver a mis alumnos.

María Dolores no se cansa de intentar despertar en sus alumnos la sensibilidad que ella misma siente tan dentro por gente y países que están mucho más cerca de nosotros de lo que imaginamos. Y mientras charlamos, vuelven a mí esos primeros recuerdos de cuando despertó en mí un sentimiento de obligación con tantas personas que nos necesitan para mejorar su futuro. Recuerdos de aquellas tardes que me dedicó para ayudarme a encajar esos primeros descubrimientos del tercer mundo, abrazos que envolvieron mis primeras frustraciones por descubrir cuan injusto es el mundo en el que vivimos y sobre todo me viene a la cabeza esos consejos que me han servido como la base de mi vocación.

María Dolores en 1996 en una Misión de la UE para Palestina

María Dolores en 1996 en una Misión de la UE para Palestina

Pero de repente ocurre… entre todos los alumnos de una promoción, salen algunos a los que tus consejos, tu experiencia y profundo conocimiento de la realidad de otros países le cambian la vida y cuando eso ocurre…. es increíble, ¿no?

Sí lo es. Me quedo con que muchos antiguos alumnos han encontrado en mí este sentimiento compartido y eso es muy bonito.  He tocado la fibra sensible de mucha gente, porque esto es un trabajo en cadena. Yo llego a unos cuantos, pero estos a su vez pueden conseguir llegar a mucha más gente. Recibo con frecuencia mensajes de antiguos alumnos en distintos sitios del mundo, luchando por abrirse camino o por aplicar unos ideales, como es tu caso. Esa impresión de genera una satisfacción profunda, pero también, una enorme responsabilidad por sus futuros, sus destinos, incluso algunos que estudiaron periodismo y luego se han visto en conflictos o complicadas misiones internacionales de Naciones Unidas… a la vez es bonito y difícil de asumir.

Y como resultado de haber tocado la fibra a una alumna, existe hoy Khanimambo…

Siento una enorme felicidad y también responsabilidad en Khanimambo. Para mí, egoístamente hablando, es el fruto más patente de que he llegado a alguien y eso me hace muy feliz. En parte ya sabes que has realizado el sueño que me hubiese gustado a mí hacer. Ese mérito personal es tuyo, pero me alegra sentir que puse mi granito para ello y eso afectará a mucha gente desfavorecida. Y me siento responsable, tengo más madurez y estoy más lejos del terreno para poder guiarte y aconsejarte. Este es mi principal papel en Khanimambo.

¿Qué es lo que más te gusta de Khanimambo?

Me gusta la claridad de valores que tenemos, cómo intentamos por encima de todo dejar una “obra más moral”. Estamos desarrollando a la gente local, y ese el objetivo auténtico que deberían tener las ongs. Dejar la semilla y ayudarles a desarrollarla. Los pasos se están dando bien, con una gestión inteligente y veo mucho futuro en Khanimambo que está asociado a una personalidad fuerte que es capaz de transmitir mucho, esa eres tú.

Todos tenemos en nuestro corazón un profesor que fue más allá de los libros en nuestro aprendizaje… ese profesor que siempre vuelve a ti y con el recuerdo de sus consejos no deja de enseñarte. El profesor que te marcó de por vida, y que dejó en su sello las ganas de transmitir a más gente lo que tanto te ha ofrecido a ti. Gracias María Dolores, no sólo por haber despertado en mí, lo que hoy es mi verdadera vocación y que a tantas personas está ayudando sino por continuar a mi lado enseñándome tanto de la vida.

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María Dolores Algora represents the true beginning of what is now Khanimambo although almost nobody knows and so this interview.

The Vice President of the Foundation Khanimambo a PhD in Contemporary History from the Universidad Complutense de Madrid and Professor of International Relations and Contemporary History at the Universidad CEU-San Pablo (Madrid). She has participated in international missions in the Palestinian territories and in the Republic of Bosnia-Herzegovina, has done academic mobility at the University of Tunis and was promoting and coordinating of the international cooperation group “University and Third World” in CEU San Pablo University.

In addition, Maria Dolores is the person who changed my course and opened to me, after a history class, the doors to international cooperation. Therefore, today is a real pleasure to chat with her about how she has changed the lives of some students, which aims in her classes and most important of all, what is it that she wants to teach us on the subject of Third World countries.

María Dolores Algora

Maria Dolores at a conference in 1990

It all starts with a trip, then follows thousands … and so you leave a world of privilege to soak up in a world of riches.

I have been fortunate to travel a lot in my life and to learn from different cultures. The first feeling is to want to change the world, change everything. But what is learned with maturity is that really all we can change is our lives and that’s impact on the rest. Over time you gain a different perspective on your own abilities.

And from the University, there is so much change…

As a teacher you are lucky to be able to influence many students. My goal is to make the most of students get stuck with the message. That they know beyond the shadow of poor countries, since they have much to contribute to human sensitivity. It is a long process, and my role is only to awaken in them curiosity and feeling for the Third World.

But it is not easy, how do you make it to the students?

In my classes, I try not only theoretical knowledge to be reflected, but the fact everything happens for people’ decisions. It is not inconsistent quality teaching and high content with the fact of emphasizing humanity. There are many values and lessons to convey of poor people that we have lost here, that’s part of something I want to convey to my students, too.

And how do you think your students receive these messages? Do you think that all young people who go through your classes end up feeling that sensibility is just as important to assess the real world in which we live?

Not everyone shares these values and there is a degree of frustration. The experience of the years has taught me to be more sympathetic to the insensitivity. It sometimes happens that my sensitivity goes against most, but I value as a result of a positive experience. I am satisfied with the luck I’ve had, and I never tire trying to spread this wealth I feel to have met and respect others cultures. We must learn to see them from the inside and this implies an effort of humility, respect, because what you find many times in this exercise is different from what you thought or what you would like to have perceived. The poor, the conflicts are going to survive us … but at least you tried to do something and that is very consistent with the way that I have of seeing the world.

María Dolores Algora en Universidad La Manouba

María Dolores Algora with some students of La Manouba University in Túnez in 2012.

Coherence, how many times do you repeat this word to your students?

We have to be consistent with the world in which we live, to see beyond the everyday. Although we can not change it, you have to be sensible and recognize some problems that are there. I have not been indifferent, and as a teacher I have the commitment with my students and challenge not to lose hope to past the witness. Teaching should be accompanied by values, if not, it loses the richness of a real training.

Transmitting this type of values, ‘a great responsibility for a teacher, right?

Each one decides, but the teacher has an important role to the values inculcated in the students. Years ago I had a huge urge to go and see. Now I have the commitment to open my eyes and remember. It is not essential for me to be on the ground because I know it well, how will you know how people think if you do not know they feel? And this is what I want to make my students realize.

Maria Dolores never tires of trying to awaken in students the sensitivity that she feels so within by people and countries that are much closer to us than we imagine. And while we chat, come back to me memories of those times she first awakened in me a sense of obligation to so many people that need us to improve their future. Memories of those afternoons that she spent to help me fit those first discoveries of the third world, hugs that wrapped my first frustrations in discovering how unfair is the world in which we live and I especially comes to mind these tips that have served me as the basis of my vocation.

María Dolores Algora en la Misión UE Palestina 1996

María Dolores in 1996 in a UE mission for Palestina

But suddenly it happens… among all school leavers, some emerge that because of your advice, your experience and deep knowledge of the reality of other countries will change their lives and when that happens… it’s amazing, is n’t it ?

Yes it is. I’ll take that many former pupils have found this sentiment echoed in me and that’s very nice. I have touched a chord with many people, because this is a work in string. I came to a few, but these in turn can get to reach a lot more people. I frequently receive messages from former pupils different parts of the world, struggling to break through or to apply ideals, as is your case. That impression generates a deep satisfaction, but also a huge responsibility for their future, their destinies, including some who studied journalism and then have been in conflicts or complicated UN international missions… it’s both nice and hard to take.

And as a result of the chord touching of a student, there is now Khanimambo…

I feel an enormous happiness and also responsibility forKhanimambo. For me, selfishly speaking, is the most obvious result that I reached someone and that makes me very happy. In part you know you’ve made the dream that I would have liked to do. That personal merit is yours, but I’m glad to feel I put my bit for it and it will affect many disadvantaged people. And I feel responsible, I have more maturity and I’m further from the ground in order to guide and advise you. This is my main role in Khanimambo.

What do you like most of Khanimambo?

I like the clarity of values we have, how we try above all to leave a “most moral work”. We are developing the local people, and that is the real goal the NGOs should aim. Leave the seeds and help them develop it. The steps are being well, with an intelligent management and I see a great future in Khanimambo that is associated with a strong personality who is able to convey a lot, that’s you.

We all have in our hearts a teacher who went beyond the books in our learning … that teacher who always comes back to you and the memory of his advice continues to teach. The teacher marked you for life, and he left in his label the desire to convey to other people what he offered to you. Thanks Maria Dolores, not only because it awakened in me, what today is my true calling and helping so many people, but to continue with me teaching me so much of life.

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Maria Dolores Algora representa o verdadeiro princípio de tudo o que hoje é Khanimambo ainda que quase ninguém sabe, e por isso essa entrevista. 

A vice-presidente da Fundação Khanimambo é Doutora em Historia Contemporânea pela Universidade Complutense de Madrid e professora de Relações Internacionais e de História Contemporânea na Universidade CEU-San Pablo (Madri). Participou em missões internacionais nos Territórios Palestinos e na República de Bósnia-Herzegovina, realizou uma mobilidade acadêmica na universidade de Tunísia e foi promotora e coordenadora do grupo de cooperação internacional “Universidade e Terceiro Mundo” na Universidade CEU-San Pablo.

Além disso, Maria Dolores é a pessoa que mudou meu rumo e me abriu, depois de uma aula de história, as portas à cooperação internacional. Portanto, hoje é um verdadeiro prazer bater papo com ela sobre como nos mudou a vida a alguns alunos, o quê persegue nas suas aulas e o mais importante de tudo, o quê é isso que quer nos ensinar sobre os países do Terceiro Mundo. 

María Dolores Algora

María Dolores en una conferencia en 1990

Tudo começa com uma viagem, depois seguem milhares… E assim tu sais de um mundo de privilégios para empapar de um mundo de riquezas. 

Eu tive a sorte de viajar muito na minha vida e de aprender de culturas diferentes. O primeiro sentimento é querer mudar o mundo, mudá-lo tudo. Mas o que se aprende com a maturidade é que o único que de verdade podemos mudar é a nossa vida e que isso impacte no resto. Com tempo, tu adquires uma perspectiva diferente de tuas próprias capacidades. 

E desde a Universidade, há tanto por mudar…

Como professora tu tens a sorte de poder influenciar em muitos estudantes. O meu objetivo é lograr que o máximo de alunos fiquem com a mensagem. Que conheçam mais além das sombras dos países pobres, porque estes têm muitíssimo que aportar à sensibilidade humana. É um processo muito longo, e meu papel é só despertar neles curiosidade e sentimento pelo terceiro mundo.  

Mas não é fácil, como tu consegues chegar aos alunos?

Nas minhas aulas, eu tento que fique o conhecimento não só teórico senão que tudo acontece pelas decisões das pessoas. Não é incompatível um ensino de qualidade e alto conteúdo com o fato de fazer ênfase na humanidade. Há muitos valores e lições que transmitir da gente pobre que aqui temos perdido, isso também faz parte de algo que quero transmitir aos meus alunos.

E como tu achas que teus alunos recebem estes mensagens? Tu achas que todos os jovens que passam por tuas aulas acabam sentindo essa sensibilidade tão importante para valorar o mundo real onde vivemos?

Não todos compartilham estes valorar e há um grau de frustração. A experiência dos anos me ensinou a ser mais compreensiva com a insensibilidade. Às vezes acontece que minha sensibilidade vai na contra da maioria, mas eu o valoro como um resultado de uma experiência positiva. Estou satisfeita pela sorte que eu tive, e não cansarei de tentar contagiar esta riqueza que sinto por ter conhecido e respeitar tanto a outras culturas. Tem que aprender a vê-las desde o interior e isto implica um esforço de humildade, de respeito, pois o que encontras muitas vezes neste exercício é diferente do que pensavas ou do que gostarias de ter percebido. Os pobres, os conflitos vão sobreviver… Mas pelo menos tu tentaste fazer algo e isso é muito coerente com a forma que eu tenho de ver o mundo. 

María Dolores Algora en Universidad La Manouba

María Dolores Algora con algunos alumnos de la Universidad La Manouba de Túnez en 2012.

Coerência, quantas vezes tu repetes isso aos teus alunos?

Temo de ter coerência com o mundo onde vivemos, ver além do cotidiano. Ainda que não possamos mudá-lo, há que ser sensível e reconhecer alguns problemas que estão aí. Eu não fui indiferente, e como professora tenho o compromisso com meus alunos e o retos e não perder a ilusão para ir passando o legado. O ensino deve estar acompanhado de valores, senão perde a riqueza de uma verdadeira formação. 

Transmitir este tipo de valores, uma grande responsabilidade para um professor, né?

Cada um decide, mas o professor tem um papel muito importante ante os valores que inculca aos alunos. Há alguns anos tive uma enorme necessidade de ir e conhecer. Agora tenho o compromisso de fazer abrir os olhos e lembrar. Para mim já não é imprescindível estar no terreno porque o conheci bem, como tu vais saber como pensam as pessoas se não sabes como sentem? E isto é o que eu quero mostrar aos meus alunos.

Maria Dolores não cansa de tentar despertar nos alunos a sensibilidade que ela mesma sente tão dentro por gente e países que estão muito mais perto de nós do que imaginamos. E enquanto batemos papo, voltam a mim essas primeiras lembranças de quando despertou em mim um sentimento de obrigação com tantas pessoas que nos necessitam para melhorar seu futuro. Lembranças de aquelas tardes que me dedicou para me ajudar a encaixar esses primeiros descobrimentos do terceiro mundo, abraços que envolveram minhas primeiras frustrações por descobrir o injusto que é o mundo onde vivemos e sobretudo vem a minha cabeça esses conselhos que me serviram como base de minha vocação. 

María Dolores Algora en la Misión UE Palestina 1996

María Dolores en 1996 en una Misión de la UE para Palestina

Mas de repente acontece… Entre todos os alunos de uma turma, existem alguns aos que teus conselhos, tua experiência e profundo conhecimento da realidade de outros países lhes muda a vida e quando isso acontece… É incrível, né?

É. Eu fico com que muitos antigos alunos encontraram em mim este sentimento compartido e isso é muito bonito. Toquei a “fibra sensível” de muita gente! porque isto é um trabalho em cadeia. Eu chego a uns quantos, mas estes, ao mesmo tempo podem conseguir chegar a muita mais gente. Eu recebo com frequência mensagens de antigos alunos em distintos lugares do mundo, lutando por abrir um caminho ou por aplicar uns ideais, como é o teu caso. Essa impressão que gera uma satisfação profunda, mas também, uma enorme responsabilidade por seus futuros, seus destinos, incluso alguns que estudaram periodismo e mais tarde estiveram em conflitos ou complicadas missiones internacionais de Nações Unidas… É ao mesmo tempo bonito e difícil de assumir. 

E como resultado de ter tocado a fibra sensível a uma aluna, hoje existe Khanimambo…

Eu sinto uma enorme felicidade e também responsabilidade em Khanimambo. Para mim, egoístamente falando, é o fruto mais patente de que eu cheguei em alguém e isso me faz muito feliz. Tu já sabes que realizaste o sonho que eu teria gostado de realizar. Esse mérito pessoal e teu, mas eu fico feliz porque sinto que eu colaborei e isso afetará a muita gente desfavorecida. E me sinto responsável, tenho mais maturidade e estou mais longe do terreno para poder te guiar e aconselhar. Esse é o meu principal papel em Khanimambo.

O quê é o que tu mais gostas de Khanimambo?

Eu gosto da clareza de valores que temos, como tentamos acima de tudo deixar uma “obra mais moral”. Estamos desenvolvendo aos locais,e é esse o objetivo autêntico que deveriam ter as ONGS. Deixar o semente e ajudar para recolher. Os passos estão certos, com uma gestão inteligente, e vejo muito futuro em Khanimambo que está associado a uma personalidade forte capaz de transmitir muito, e essa es tu.

Todos temos em nosso coração um professor que foi além dos livros em nossa aprendizagem… Esse professor que sempre volta a ti e com a lembrança dos seu conselhos não deixa de te ensinar. O professor que marcou tua vida, e que deixou em ti a vontade de transmitir a mais gente o que tanto te aportou. Obrigado Maria Dolores, não só por ter despertado em mim o que hoje é minha verdadeira vocação e que a tantas pessoas está ajudando, senão por continuar ao meu lado me ensinando tanto da vida.

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