Nuestra “Makita”

Hace diez años, mirando un mapa en una oficina de Dar es Salaam, llegué a observarlo boquiabierta… Era un sencillo mapa que exponía unas líneas doradas representando la extensa red de carreteras de Sudáfrica. Entonces, ¿Se podía llegar por carretera a cualquier rincón de este país? La verdadera sorpresa llegó cuando empecé a mirar más allá de las fronteras surafricanas. Descubrí el vacío en uno de sus países fronterizos: Mozambique. Allí solo destacaban algunos ejes, de lo cual se deducían las muy escasas vías de comunicación del país.

Pero, ¿por qué tantas diferencias? Si bien, países como Mozambique se enfrentan hasta día de hoy a grandes dificultades para mantener sus carreteras y desarrollarlas, otro país había conseguido emanciparse de trabas geográficas, climáticas y económicas, para gozar de una red operativa y densa, capaz de cubrir todas las regiones del país.

Y ¿qué será de la situación de muchos países africanos respecto a su red ferroviaria? Allí, el panorama puede ser aún más desolador. Herencia de la época colonial y lamentablemente registrando numerosas averías y accidentes a medida de que estos trenes sigan funcionando con muy pocos recursos para su mantenimiento. En absoluto, representan un medio de transporte fiable para el día a día.

Entonces, ¿cuál es el medio de transporte más utilizado para viajar de un sitio a otro? Sin ninguna duda, es el pequeño bus colectivo que consigue llegar hasta todos los rincones del país, uniendo zonas rurales con ciudades. Llamadas también las chapas, son un tipo de camionetas que circulan, me atrevería a decir, hasta casi por toda África, y que si “legalmente” cuentan con 12 plazas, normalmente suelen doblar su capacidad de pasajeros. Este transporte colectivo juega un papel imprescindible en todos los ámbitos de la vida. Nuestro amigo Sergio Rozalén describe muy bien en este post como funcionan y como son los viajes en chapa.

Al no disponer de un medio de transporte para superar las distancias que suelen ser largas o muy largas, su utilidad es implacable: genera una situación de gran dependencia a los poblados con las pocas infraestructuras de las que disponen. Por ejemplo, si en el pueblo no hay un instituto propio como en la gran mayoría de ellos, es poco probable que los niños puedan seguir su escolarización más allá de la escuela primaria.

Y para una organización como Khanimambo, que apuesta por el seguimiento constante de cada niño y de su familia, cuyo principal objetivo consiste en facilitar el acceso a la escuela desde la primaria hasta la secundaria, ¿cómo resolvemos el problema de escasez y poca fiabilidad de los medios de transporte?

En Xai-Xai, la solución se llama ¡Machibombo!  Es uno de los proyectos que permite tener a nuestra disposición una chapa las 24 horas del día. Sin ella, nuestra chapa de segunda mano, que los niños llaman Makita -debido a la marca de herramientas eléctricas que todavía lleva pegada a los laterales-, muchos de ellos ni podrían llegar a nuestras instalaciones, ni volver a sus casas, ni asistir a las clases del instituto, ni dar respuesta a las emergencias que pueden ocurrir, y ocurren, en cualquier momento.

Por | 2016-10-26T19:03:06+00:00 17 de diciembre de 2012|Etiquetas: , |

Sobre el Autor:

Un comentario

  1. Rozalén 27 de diciembre de 2012 en 23:37 11Thu, 27 Dec 2012 23:37:53 +000053. - Responder

    Gracias compañeros! Un motivo más para volver!

Deje su comentario